Herramientas:
Para trabajar la parte física:
Una buena técnica y conocimiento de los ejercicios y sus efectos (asanas).
Una buena respiración que mantenga al sistema nervioso libre de tensiones, relajado y a la vez alerta.
Una buena actitud: disponibilidad, entusiasmo y conciencia. Estar dispuestos a la práctica, querer seguir profundizando en la práctica y sus efectos sobre uno mismo y consciencia del cuerpo, ser gentiles con nuestro cuerpo y de nuestros pensamientos.
Para trabajar la parte mental:
Visualización. Una vez hemos perfeccionado los ejercicios técnicamente, y somos conscientes de sus efectos, empezamos a trabajar las ondas cerebrales o fluido mental. Buscamos un punto de referencia visualizando figuras simples para mantener la mente concentrada.
Utilizamos la respiración como soporte, nos mantiene centrados y desapegados de cualquier pensamiento que no tenga que ver con el individuo.
Para trabajar las emociones:
- Control del Pensamiento. La emoción viene dada por una asociación de ideas relacionadas con el pasado o el miedo a las posibilidades del futuro. Control del desarrollo mental.
- A través de las técnicas del Yoga se disuelven las emociones como energía presente en el cuerpo y en la mente.
La sesión de Yoga está compuesta para alcanzar los siguientes objetivos:
Estructural:
- Relajación muscular global y tonificación.
- Corrección de la columna vertebral.
- Tonificación de los órganos.
- Relajación del sistema nervioso.
Mental:
- Estimulación que se refleja en un proceso mental calmado y preciso. Optimación del fluido mental.
- Estimula la Memoria y la Concentración.
Emocional.
- Aportación de control sobre fluido mental y por lo tanto emocional. Responder en vez de reaccionar implica utilizar la energía justa y necesaria en cada situación sin que se altere la mente y en consecuencia el sistema nervioso y más profundamente el sistema muscular y físico.
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